En esta nota conoceremos todos los detalles de la obra Siempre hemos vivido en el Castillo de Shirley Jackson. Uno de mis objetivos es poder leer toda esta lista de novelas cortas compartida a través de Goodreads. Hace algunos años yo sólo leí escritores de clásicos como por ejemplo Friedrich Nietzsche o Oscar Wilde. Pero con los años me he vuelto más abierto a todo tipo de géneros, ahora sólo leo cualquier libro ya sea que este en alguna lista interesante o que sea el típico Editor’s Choice. Debo admitir que hay géneros con los que sufro bastante entre ellos el de Romance y el de Auto Ayuda, sin embargo me gusta leerlos porqué así me puedo forjar una opinión para poder hablar de ellos. En esta ocasión me tocó leer Siempre Hemos vivido en el Castillo de Shirley Jackson.
Primeras impresiones de Siempre Hemos vivido en el Castillo de Shirley Jackson
Realmente no esperaba nada de la obra, pero conforme fui leyendo me dio la sensación de ser una historia centrada en la magia. Pero no es el tipo de magia que veremos por ejemplo en Harry Potter, ni en otra historia de lo sobrenatural. Es más bien basada en una magia simbólica y psicológica, esta fuertemente ligada al estado mental de Mary Katherine “Merricat” Blackwood practica una serie de rituales supersticiosos cuyo fin es proteger a las personas o lugares de influencias externas o del mal.
Historia de Siempre Hemos vivido en el Castillo de Shirley Jackson
El tema central de Siempre hemos vivido en el castillo (We Have Always Lived in the Castle, publicado en 1962) de Shirley Jackson es el amor entre las hermanas Mary Katherine y su hermana mayor Constance. Mary es una chica que desde un inicio se muestra como agorafóbica y se distancia fuertemente del pueblo y su trato con ellas. Esto se debe a que en la casa que ellas viven murieron varios familiares, entonces se genera este estigma de una casa maldita. Según las descripciones de la propia narradora, el pueblo se siente muy distinto al ambiente que genera su hogar. Es como si las casas estuviesen llenas de bullicio, de colores más opacos y al mismo tiempo habitadas por gente menos culta.
Resumen de la obra de “Siempre hemos vivido en el castillo”
Me gusta hacer una pequeña advertencia de Spoilers, ya que este análisis contiene la mayor cantidad de detalles de la historia. Quizás lo único que no voy a tocar 100% es el giro argumental porqué sería ya arruinar por completo la historia. Así que puedes seguir adelante si ya leíste el libro o por el contrario volver una vez lo hagas.
La historia es narrada en primera persona por la protagonista: Mary Katherine “Merricat” Blackwood, quien habla de sus rutina semanal y desde un inicio nos comenta lo aislada que vive junto a su hermana Constance y su tío Julian. Ellos viven en una mansión familiar. En esos primeros capítulos podemos apreciar el tipo de mente que tiene Mary, su forma de ver la vida y percibir su entorno y a los vecinos. Hay cierta tensión por el misterio que envuelve la familia Blackwood y el pueblo. El gran misterio y el que le dio ese estigma a la familia fue un acontecimiento catastrófico sufrido en la mansión. La mayoría de familiares murieron envenenados hace seis años, y no encontraron culpables. Esto genera esa aversión por parte de los aldeanos hacia los sobrevivientes.
Merricat comenta lo difícil que es para ella ir a realizar las compras en el pueblo. Es algo que debe hacer pero que desprecia profundamente. Mientras realiza las compras siente el desprecio y las burlas por parte de los aldeanos. En la casa se comparta distinto, es su refugio y muestra una personalidad más dócil ella vive allí con su hermana y ambas cuidan de la frágil salud de Julián, un obre obsesionado que intenta recordar los acontecimientos de la noche del envenenamiento. La hermana mayor de Merricat, Constance fue absuelta del crimen, pero aún así esa fama negativa la persigue en todos lados.
La importancia de la magia para Merricat
Cómo dije al inicio de este resumen la magia y los rituales juegan un papel importante de protección para el hogar. Sin embargo no es magia como la que veremos en otras obras sino más bien tipo superstición. Se utilizan elementos como enterrar objetos, repetir palabras y creencias de sus propios encantamientos. La vida es bastante dura para Constance porque vive bajo ese estigma del envenenamiento. Es una familia que se aislada del pueblo de forma voluntaria, y su vida se construye dentro de la mansión porqué el mundo exterior, no las comprende.
El primo Charles entra en escena
Un momento clave de la obra es cuando llega a la casa su primo Charles. El equilibrio del hogar se ve amenazado, un tipo que posee una actitud seductora y manipuladora. Merricat no lo soporta, y en en cambio su hermana Constance siente mucha empatía hacia él. Charles parece estar interesado en la fortuna de los Blackwood.
Charles empieza a tomar el control de la casa y se vuelve un tipo duro que critica a Merricat. Ella siente que Charles la quiere reemplazar. El paranoico tío Julián también percibe a Charles como una amenazada, aunque su mente no es muy lúcida como para ser confiable. Las riñas entre Merricat y Charles son cada vez más comunes e intensas.
La casa de los Blackwood se incendia
Merricat está cansada de Charles y quiere deshacerse de él a su manera. Es por eso que vuelve a hacer uso de la magia y sus métodos supersticiosos para intentar alejarlo de la casa. Las acciones son cada vez más violentas y fruto de ellas originan un incendio en la casa, esto provoca que el propio pueblo intervenga en la situación.
Este es un momento fundamental de la obra ya que conocemos el desprecio absoluto del pueblo hacia la familia Blackwood. Nadie está dispuesto a apagar el incendio, nadie quiere ayudar e incluso se escuchan voces que incentivan dejar que la casa se queme. Sólo quieren destruir y saquear la mansión. Charles huye. Merricat y Constance empiezan una nueva vida en las ruinas calcinadas de lo que alguna vez fue su hogar. Julián pierde la vida en medio de todo ese caos.
Una nueva vida para las hermanas Blackwood
Las hermanas se ven obligadas a renacer en una situación muy distinta a la acostumbrada. Ya no tienen a Julián con ellas, y su casa está totalmente destruida. No tienen posesiones, ni ropa, así que deciden vivir aisladas del mundo, y cuando algunos aldeanos se acercan a intentar conversar, ellas se refugian en el sótano. El pueblo les teme pero aún así las intentan ayudar con ofrendas de comida, se convierten en figuras misteriosas, casi sobrenaturales. Merricat ama su nueva vida, el poder vivir en una burbuja íntima y protectora junto a su hermana Constance.
Los personajes de la obra: Siempre hemos vivido en el Castillo de Shirley Jackson
Mary Katherine “Merricat” Blackwood: Es la narradora de la historia y también la protagonista tiene 18 años. Desde un inicio vemos su estado mental ya que posee una visión infantil y supersticiosa del mundo. Ella ama a su hermana y trata de vivir en una burbuja junto a ella. Su forma de narrar es inquietante y es un persona que podríamos describir con psicología compleja.
Constance Blackwood: Es la hermana mayor de la protagonista Merricat. Tiene que ejercer un rol de madre sustituta, cálida, sin embargo es emocionalmente dependiente. Ella fue la acusada de envenenar al resto de su familia, pero es absuelta por falta de pruebas. También vive en aislamiento y con temor del mundo exterior.
Julian Blackwood: es el personaje más enfermizo y vive obsesionado con el crimen. Posee una memoria distorsionada y no deja de pensar en el pasado. Un personaje que nos muestra la parte más loca dentro del hogar.
Personajes secundarios:
Charles Blackwood: Aunque es el personaje que desequilibra la vida de las hermanas Blackwood, es muy poca su participación. Realmente es un tipo ambicioso que representa la amenaza del mundo exterior y la codicia. También quiere imponer el orden patriarcal y económico con su presencia. Pero al final huye de la casa. También demuestra el fracaso al intentar cambiar las cosas.
Aldeanos: Sin lugar a duda los personajes más secundarios de la historia son los muchos nombres de aldeanos. Son una masa de gente que siente repudio por los Blackwood y que a su vez son supersticiosos. La representación en la obra es sobre el juicio social, el morbo y el rechazo a lo diferente. Son un colectivo que a la hora del incendio muestran sus deseos de destrucción.
Contexto de la obra Siempre hemos vivido en el Castillo de Shirley Jackson
Esta obra fue escrita en 1962, fue la última novela de Shirley Jackson. Una autora famosa por su estilo de literatura gótica moderna y crítica social. Un libro que nace después de Estados Unidos post-Segunda Guerra Mundial hay una fuerte lucha entre la identidad más tradicional y moderna, la propiedad privada y lo público, son temas ambivalentes pero muy vigentes en ese momento.
Jackson le da relevancia al aislamiento femenino, los traumas familiares, la paranoia y la lucha contra las normas sociales. Con un estilo sutil pero terrorífico también nos muestra el comportamiento humano, la represión psicológica y la violencia latente.
Simbolismo en la obra de Siempre Hemos vivido en el Castillo de Shirley Jackson
Hay varios elementos que poseen un profundo simbolismo en esta obra.
La casa: es como si fuese otro personaje se siente como el refugio y prisión. También nos deja ver la importancia para el personaje de Merricat y su familia, es un templo para el trauma, pero también se convierte en una tumba, en un lugar hecho cenizas que termina siendo el refugio de la mente de las hermanas.
El veneno: Para mí este es el elemento clave de la historia, el intentar descubrir quién fue la persona que envenena a la familia. Y aunque no se deja esto de forma explícita, si podemos concluir que la dulzura del azúcar (Al que combinaron con arsénico) es un elemento central de la tradición encubierta.
La Luna: un elemento muy personal para Merricat. Refleja el deseo de aislamiento de la protagonista. Un elemento que le da seguridad, pureza y perfección. Es ese sitio imaginario que no está al alcance del mundo real, ni de las masas. Merricat menciona varias veces a la Luna como un sitio en donde le gustaría refugiarse.
Rituales mágicos de Merricat: Estos rituales le dan a Merricat un control y una forma de negar la realidad, es una mente que lucha constantemente contra el caos. Nos deja ver como su infancia ha sido truncada y posee un pensamiento mágico que también es una barricada, una trinchera defensiva contra el mundo exterior.
Finalmente el pueblo: El pueblo es la representación de una normalidad opresiva y la intolerancia colectiva. En la escena de la casa quemándose nos permite ver cuan salvajes son con sus deseos de saquear y dejar que se queme el hogar de las Blackwood.
Conclusión y análisis
Siempre hemos vivido en el castillo me gustó por ser una obra que representa la unión familiar, el aislamiento y nos presenta a este personaje tan enfermizo de Merricat. Traza una línea fuerte entre la inocencia y la locura. Desde un inicio la narradora no parece ser una cuente confiable y hay una sensación de desesperanza, claustrofobia y un desafío a las normas sociales. Merricat quiere escapar de la sociedad y vivir en aislamiento con su hermana.
Es una obra que deja relucir el espíritu más salvaje y rebelde de su protagonista. Sus deseos de salir de lo establecido de refugiarse en la única persona en que confía. Con un final ambiguo pero abierto y con muchos misterios que hay que interpretar. Una crítica al pueblo, aquí no hay personajes victoriosos o legendarios.
El envenenamiento es uno de los elementos centrales de la obra y posee mucho valor simbólico y narrativo. Un mundo cerrado, que no tiene oídos para escuchar a las voces del exterior. Una reputación construida gracias a un misterioso crimen. Merricat es una de las narradoras más inquietantes que he leído, se muestra dócil e infantil pero detrás de eso hay un personaje roto con sed de venganza y con deseos de control absoluto. Me gusta que en ningún momento es explícita todo lo desarrolla de una forma sutil que confundirá a los lectores.
Califico la obra con un 4/5 porqué disfruté esa personalidad tan única de la protagonista.







