Continuo mi reto de leer cualquier libro sin juzgarle aunque inevitablemente lo hacemos una vez vemos ciertas cositas. En el caso de «La dimensión desconocida» de Nona Fernández pensé que sería algo referente a la serie The Twilight Zone. Y aunque se toque la serie con algunas historias más bien es un paralelismo de las situaciones surrealistas que vivían los personajes comparado con la vida de la gente de chile durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Primeras impresiones de: «La dimensión desconocida» de Nona Fernández
Es increíble como nos marcó esa serie llamada The Twilight Zone, para que la gente más joven entienda de lo que hablo, esa serie es como una especie de Black Mirror en la actualidad, donde los personajes sufren situaciones que son una anomalía de la realidad. Incluso a veces comento sobre la serie con mi hermano y recuerdo su canción que tenía pocos acordes pero que se quedaba grabada en nuestra cabeza para recordar los momentos extraños de la vida.
Cuando empecé a leer «La dimensión desconocida» entendí que se trata más bien de una realidad muy dura de la vida de personajes durante la dictadura chilena. Y la serie se utiliza a modo de metáfora. Me gustó porqué me hace entender a fondo una realidad que desconocía.
Detalles de «La dimensión desconocida» de Nona Fernández
La dimensión desconocida fue escrita en 2016 por la escritora chilena Nona Fernández. Fue ganadora del Premio Sor Juana Inés de la Cruz. Es una obra que se basa en un hecho real: la confesión de Andrés Antonio Valenzuela Morales (Cuyo apodo era “el Papudo”). Un agente de inteligencia y torturador durante la dictadura de Augusto Pinochet. En la década de los 80’s confesó sus crímenes en la revista opositora Cauce.
Una historia que es contada por el alter ego de la autora, una periodista que reconstruye la historia. La mezcla e imagina después de leer los testimonios de: «El hombre que torturaba». Mientras cuenta la historia también habla de sus propias vivencias en su infancia y vida juvenil. Pero se enfoca también en la vida del victimario y las víctimas.
Es considerada una obra híbrida: ya que se mezclan muchos temas como la autoficción, crónica, testimonio, ensayo y ficción.
Estructura por capítulos (Zonas)
Cómo siempre indico mis reseñas están cargadas de spoilers así que si no quieres arruinar la experiencia de leer el libro, será mejor que regreses una vez hayas finalizado la lectura.
La obra se narra a través de cuatro capítulos titulados como episodios de la serie de televisión The Twilight Zone (En Latinoamérica la conocíamos como La dimensión desconocida). Al igual que muchos otro adolescentes de la época la serie caló en la vida de la autora, disfrutaba de esa obra en plena dictadura (alrededor de 1984). La estructura es una metáfora de lo oculto, lo monstruoso y lo irreal de la represión.
Zona de Ingreso: Todo comienza con una visita de la narradora junto a su familia al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Critica su narrativa oficial y “victoriosa”. Recordando el impacto de la entrevista a Valenzuela en la revista Cauce. La narradora está impresionada por la vida de esta persona. Lo recuerda a través de fotografías y le llama la atención que se vea como un tipo normal como un maestro de colegio. Recordando detalles de la confesión del torturador.
Zona de Contacto: Es un recorrido por lo que vivieron algunas de las víctimas y las atrocidades del régimen. La narradora nos cuenta lo que vivían esas personas, el miedo y trauma que se generaba alrededor de ellos en contextos de represión, detenciones, torturas y desapariciones. Al mismo tiempo alterna con su vida personal y como ella iba viviendo su infancia y adolescencia. Se crea una dualidad entre la vida en la superficie y lo aterrador que generaba el régimen.
Zona de Fantasmas: Nos cuenta detalles de la vida de Valenzuela, su vida como agente, los crímenes realizados por este personaje. Y su arrepentimiento, culpa y su escape del país. Gracias a la ayuda de la Vicaría de la Solidaridad. Se muestran muchos recuerdos como “fantasmas” de la vida de las víctimas, recuerdos, un recargo de conciencia. Se crean recuerdos desde el punto de vista del victimario.
Zona de Escape: Hay un cierre reflexivo en la obra. La narradora imagina y conecta las historias personales y cuestiona cómo cerrar o continuar el relato de la memoria. Considera que la imaginación es una herramienta para no clausurar el pasado. También hace paralelismos con otros monstruos de la historia que a pesar de ser creación como por ejemplo el monstruo de Frankenstein, también tienen su grado de culpa por tomar malas decisiones. Por lo que ser parte del régimen no exonera de esa maldad y dolor cometidos.
Contexto histórico
En realidad la obra se desarrolla en memorias durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990) en Chile. Tocando temas como la: represión, Operación Cóndor, centros de tortura (como la Academia de Guerra Aérea), desapariciones forzadas, degollados (caso Parada-Guerro-Nattino), Lonquén, etc. También toca la transición a la democracia y la memoria posterior (Museo de la Memoria de 2010). La generación de la autora (nacida en 1971) vivió la dictadura como niños y adolescentes, con una memoria fragmentada, mediada por la TV y el miedo cotidiano.
Temas centrales de la obra
Memoria y olvido: el tema central de la obra es reconstruir el pasado. Crítica al “museo” de la memoria.
Imaginación como herramienta ética y política: una forma de llenar esos vacíos que dejaron los casos durante la dictadura, empatizar con el “otro” y en menor medida con el victimario.
Monstruosidad humana: El torturador es una persona normal que termina convirtiéndose en un monstruo. Aunque al final hay un sentimiento de culpa y arrepentimiento.
Dualidad / espejo: hay dos momentos que conviven en el mismo tiempo, la vida cotidiana de las personas frente a los hechos oscuros que ocurren por debajo.
Herencia generacional: el cambio de mentalidad en los niños que vivieron esa época.
Límites del testimonio y la representación: la narradora aprovecha para dar voz a quienes no la tienen, a veces una fotografía en el museo y una memoria nunca contada.
Personajes principales
El personaje central es la Narradora una periodista un alter ego de Nona Fernández: es la voz principal y está obsesionada por dar forma al pasado.
Andrés Antonio Valenzuela Morales (“el Papudo”): Constantemente se hace referencia a este personaje como «El hombre que torturaba». Es una figura central que muestra como una persona pierde su humanidad y vive con una culpa eterna, es quien confiesa los hechos ante la revista.
Víctimas y desaparecidos: Se cuenta la vida de personajes como Estrella González una compañera de colegio y casos históricos. Se reconstruye su pasado y se imagina el sufrimiento e incertidumbre por la que pasaron.
Familia de la narradora: Son parte del presente y nos cuentan acontecimientos más rutinarios como una cena, o asistir a algún concierto.
Crítica y recepción
En general es una obra que tiene una crítica bastante positiva se describe como una belleza terrible, con una hibridez genérica y su capacidad para humanizar sin justificar. Cuenta la historia sin entrar en sensacionalismo. Utiliza la imaginación para no entrar en estancamiento memorialístico.
Ha sido finalista del National Book Award (en traducción como The Twilight Zone) y logró que la autora tenga relevancia a nivel internacional. Algunas personas consideran que forma parte de una trilogía no oficial junto a: Space Invaders y Chilean Electric ya que son obras que hablan de la vida post dictadura.
También hay algunas críticas negativas que consideran que es una obra que posee cierta dificultad emocional de leerla y que genera cierta ambigüedad al “ponerse en la piel” del torturador.
Estilo narrativo
El estilo narrativo se considera híbrido y fragmentario. Ya que se alternan las voces en primera persona de la narradora, se reconstruyen otras vivencias en tercera persona desde la visión de Valenzuela. Se mezclan diferentes momentos en el tiempo que van desde la infancia, presente, años 80, hechos reales, recuerdos personales e imaginación explícita. Su estructura es similar a una serie de televisión por episodios, con repeticiones y referencias pop (canciones, programas de TV). Nos invita a entrar en la dimensión desconocida. Incluso la autora aprovecha para referenciar algunos capítulos de la serie de The Twilight Zone.
Estilo literario
El estilo es poético y preciso, su prosa lírica incluso al tratar el horror genera “belleza terrible”. Se utilizan muchas referencias audiovisuales y culturales de los 80. Su lenguaje es simple y contrasta con lo oscuro de la situación, pero no cae en momentos explícitos gratuitos, todo está muy bien justificado.
Conclusión:
Me gustó la idea central del libro, de retratar la vida de un hombre realmente despiadado de una forma un poco más humana a modo de documental. Pero es un poco molesto leer constantemente: «El hombre que torturaba». Es muy interesante el paralelismo de la ficción de la serie Dimensión Desconocida con la vida de los chilenos durante la dictadura.
La incertidumbre de la gente de no saber si iban a continuar con su familia o si un día de tantos los desaparecerían. Es un libro perfecto para conocer más sobre esas personas que no tienen voz pero son una fotografía en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos en Chile. Es inquietante pensar que en las fotografías las personas sonríen y viven un momento que congelaron en el tiempo, pero que es muy distinto a la crueldad que sufrieron.
Mi calificación es un 3/5 porqué aunque considero que es muy breve, es un poco pesada su lectura por esa sensación de estar leyendo constantemente el apodo del personaje. En resumen, la obra es poderosa a la hora de reconstruir memorias, culpa y humanidad en la vida de los chilenos durante la dictadura. Una obra perfecta para quienes desean disfrutar literatura de memorias de una forma poco convencional.







